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El justo se alegra con el Señor, se refugia en él y se felicitan los rectos de corazón.
Oremos:
Nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
Hermanos: El Espíritu conoce perfectamente todo, hasta lo más profundo de Dios. En efecto: ¿quién conoce lo que hay en el hombre, sino el espíritu del hombre que está dentro de él? Del mismo modo, nadie conoce lo que hay en Dios, sino el Espíritu de Dios.
Del salmo 118
Enséñame, Señor, a gustar tus mandamientos.
Sólo cumpliendo todos tus mandatos puede un joven vivir honestamente.
Con todo el corazón te estoy buscando, de tu ley no permitas que me aleje.
Guardo tus mandamientos en mi pecho para nunca ofenderte.
Bendito eres, Señor, enséñale a tu siervo lo que ordenas.
Todos los mandamientos de tu boca mis labios enumeran.
Me gozo más cumpliendo tus preceptos, que teniendo riquezas.
Aleluya, aleluya.
Jesús les enseñaba como quien tiene autoridad
Ý Lectura del santo Evangelio según san Mateo
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos:
Te suplicamos, Dios todopoderoso, que este sacrificio, ofrecido humildemente en honor de tus santos, sea grato a tus ojos y purifique nuestro cuerpo y nuestro espíritu.
La gloria de los santos
En verdad es justo darte gracias y deber nuestro glorificarte, Padre santo. Porque tu gloria resplandece en cada uno de los Santos, ya que, al coronar sus méritos, coronas tus propios dones. Con su vida, nos proporcionas ejemplo; ayuda, con su intercesión, y por la comunión con ellos, nos haces participar de sus bienes, para que, alentados por testigos tan insignes, lleguemos victoriosos al fin de la carrera y alcancemos con ellos la corona inmortal de la gloria, por Cristo, Señor nuestro.
El que quiera servirme, que me siga dice el Señor; y donde esté yo, allí también estará mi servidor.Oración Colecta
Proclamamos, Señor, que sólo tú eres santo, sólo tú eres bueno y nadie puede serlo sin tu gracia; por eso te pedimos que, mediante la intercesión de san Beda el Venerable nos ayudes a vivir de tal forma en el mundo, que nunca nos veamos privados de tu gloria.
Por nuestro, Señor Jesucristo...
Amén.Primera Lectura
2,10-16
Nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que procede de Dios, para que conozcamos las gracias que Dios nos ha otorgado. De estas gracias hablamos, no con palabras aprendidas de la sabiduría humana, sino aprendidas del Espíritu y con las cuales expresamos realidades espirituales en términos espirituales.
El hombre, con su sola inteligencia, no puede comprender las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son una locura; no las puede entender, porque son cosas que sólo se comprenden a la luz del Espíritu. Pero el hombre iluminado por el Espíritu puede juzgar correctamente todas las cosas y nadie que no tenga el Espíritu lo puede juzgar correctamente a él. Por eso dice la Escritura: ¿ Quién ha entendido el modo de pensar del Señor, como para que pueda darle lecciones? Pues bien, nosotros poseemos el modo de pensar de Cristo.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
Enséñame, Señor, a gustar tus mandamientos.
Enséñame, Señor, a gustar tus mandamientos.
Enséñame, Señor, a gustar tus mandamientos.
Enséñame, Señor, a gustar tus mandamientos.
Enséñame, Señor, a gustar tus mandamientos.
Enséñame, Señor, a gustar tus mandamientos.Aclamación antes del Evangelio
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida. Tú tienes palabras de vida eterna.
Aleluya.Evangelio
7, 21-29
"No todo el que me diga: "¡Señor, Señor!", entrará en el Reino de los cielos, sino el que cumpla la voluntad de mi Padre, que está en los cielos. Aquel día muchos me dirán: "¡Señor, Señor!", ¿no hemos hablado y arrojado demonios en tu nombre y no hemos hecho, en tu nombre, muchos milagros? Entonces yo les diré en su cara: "Nunca los he conocido. Aléjense de mí, ustedes, los que han hecho el mal".
El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica, se parece a un hombre prudente, que edificó su casa sobre roca. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos y dieron contra aquella casa; pero no se cayó, porque estaba construida sobre roca.
El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica, se parece a un hombre imprudente, que edificó su casa sobre arena. Vino la lluvia, bajaron las crecientes, se desataron los vientos, dieron contra aquella casa y la arrasaron completamente".
Cuando Jesús terminó de hablar, la gente quedó asombrada de su doctrina, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.Prefacio
Por eso,
con los ángeles y arcángeles, y con la multitud de los santos, te cantamos un himno de alabanza diciendo sin cesar:
[Misa]Antífona de la Comunión